El coraje de detenerse: Por qué no hacer nada es tu mayor acto de rebeldía.

Hay una inercia invisible que nos empuja cada mañana nada más abrir los ojos. Es una mano fantasma en la espalda que nos susurra que vamos tarde, que nos falta algo, que ayer no fue suficiente y que hoy tenemos que compensarlo.

Vivimos en la era de la optimización. Hemos convertido nuestra existencia en una hoja de cálculo donde cada minuto debe ser «aprovechado». Si caminamos, escuchamos un podcast para «aprender». Si descansamos, miramos una pantalla para «desconectar» (aunque en realidad solo estamos anestesiando el cerebro). Si tenemos un hueco libre, lo llenamos con una tarea pendiente.

Leer más