«- Escribo desde el bosque desolado de mi corazón, desde la insultante inercia de mi cuerpo, y desde los abismos del infierno de mi mente.
Necesito escapar de esta cárcel de razones contradictorias y espejismos de verdades, necesito volver a coger las riendas de mi ser olvidadas en algún callejón de confianzas arrancadas de cuajo, de amores tan verdaderos que parecían mentira y de ráfagas de felicidad aparentando ser tiempo para no dar miedo, para parecer más reales.
No existe un futuro más allá de mi ilusión de que algún día llegue a existir.
Es ahora el momento de romper en mil pedazos las esposas de pensamientos que me unen a esta pared de piedra que no es mas verdadera que las culturas y las fronteras, que las personas y sus creencias.
Es más difícil ser libre cuando lo eres y crees que no, que cuando verdaderamente no lo eres.»