Ya no queda nada

                           

«- Detrás de las puertas, detrás de los nombres, detrás de todas mis mujeres siempre estabas tú, sonriendo a través de la ventana, gritando al viento tus miedos, escondida en la penumbra como las sombras de un fuego infinito, atrapada por millones de cuerdas rogando por una libertad que se encontraba dentro de ti, que ya poseías y ya sé que nunca alcanzaste a comprender.

Mi eterna nostalgia un día me susurró al oído las respuestas a mis preguntas, todo lo que te enseñé durante tanto tiempo, todo lo que aprendiste de ti misma gracias a mí, lo quemaste en la misma hoguera en la que yo ardí contemplado por tu ira más innata.

Me lo ha contado tu ausencia ahora injustificada, atormentada por una falta de valentía tan clarividente que ni siquiera puedo mirarla de frente.

Domesticar tempestades salvajes para terminar besando el suelo. El mismo suelo embarrado en el que sorprendentemente te has convertido.

Sigo siendo yo, pero de ti ya no puedo ver ni rastro, triste es rechazar todo en lo que uno ha conseguido llegar a ser, todo lo que conforma una personalidad verdadera, con el fin de olvidar que un día fuiste feliz.

Descansa, ya no queda nada…»

Deja aquí tu comentario!.