Volver

«- He regresado, como el niño que siempre regresa a los brazos de su madre, como los pájaros alzando su vuelo hacia un nuevo hogar, como el silencio que siempre vuelve para apaciguar, para callar bocas sedientas de protagonismo…

He vuelto con los bolsillos repletos de palabras de agradecimiento, y se me llena la boca empapando mis labios, retratando una sonrisa abierta y sincera gracias a vosotros.

Y mi primer sentimiento es que ni una vida entera podría compensar las profundas sensaciones que permanecerán en mi recuerdo de forma permanente, eso no hay manera de pagarlo, es una deuda que siempre quedará pendiente, aunque sienta que deba ser así.

Hace demasiado tiempo que desgraciadamente acepté esta situación, la inercia inevitable de tener que comprender que la vida en ciertas situaciones separa personas imprescindibles a dolorosas distancias que uno lleva como puede, como mejor sabe, rodeándose de otras personas pretendiendo llenar vacíos insustituibles de mejor o peor manera, y otras realmente especiales que se van colando entre los recovecos de mi corazón de una forma tan verdadera que no puedo quedarme impasible, porque para mí es un regalo indescriptible volver a mi lugar y saber que estas ahí… de nuevo, y experimentar tus sinceros esfuerzos por comprender todo lo que está dentro de mí, por escuchar desde mi centros y buscar un rincón en el que echarte a dormir.

Yo sé que no es nada fácil por eso lo valoro inmensamente, sabes que ese hueco ya lo tienes, te pertenece por derecho, porque nadie lo ha buscando con tanta fuerza como tú lo haces cada día, y porque yo no necesito que seas nadie, únicamente necesito que seas tú misma un día tras otro, ese es el mayor regalo que me podrías hacer.

Gracias a todos vosotros desde el fondo de mi corazón, por vosotros yo vivo y vivo para vosotros, ya conocéis el camino.»

Deja aquí tu comentario!.