«- ¿Y ahora qué?, ¿Cómo seguir hacia delante sin ti?, cómo encontrar la fuerza para continuar un camino que tiene tus huellas a cada paso… tan visibles, tan recientes.
Cómo explicarle a mi niño que tuvo a su lado a una persona que le amó y le cuidó por encima de todo. Que deseaba con todas sus fuerzas tener la oportunidad de verle crecer.
Necesito hallar las palabras que nos reconforten a todos estos momentos en los que sientes que no puedes avanzar, en los que el corazón te dice que ya no tiene fuerzas para seguir, que nada volverá a ser lo que era y que tan solo el tiempo te enseñará a vivir con las cicatrices.
Y solo se me ocurre la esperanza, el absoluto convencimiento de que de alguna forma él siempre estará aquí, en cada uno de nosotros, en nuestro corazón, acompañándonos y cuidándonos a cada paso.
Que de alguna manera que no podemos comprender, esto no se acaba aquí.
Lo que ahora nos queda a los que seguimos es la obligación de cumplir con lo que él siempre hubiera deseado, ese debe ser nuestro mayor objetivo.
Que estuviéramos juntos, que nos mantuviéramos unidos siempre y por encima de todos esos problemas absurdos que nos empeñamos constantemente hacer gigantes y que nos distancian de las personas a las que amamos.
Juntos seremos más fuertes, todos juntos lo lograremos. Lo haremos en tu honor.
Hasta siempre Papá.»

