«- Las cosas que nunca llegamos a decir… los besos que nunca daremos.
En realidad es algo que me obsesiona desde hace mucho tiempo, no sabría decir cuánto con exactitud.
Comenzando por mí y terminado por cualquiera, por ti mismo si me lo permites.
Esas palabras que sentimos y que las aspiramos con fuerza hacia nuestro interior en lugar de expulsarlas hacia las personas que desearían algún día poder escucharlas de nuestros labios, esos sentimientos transformados en palabras que tanto nos cuesta mostrar.
Las muestras de cariño que nacen en nuestra corazón y son tan naturales como nosotros mismos y por alguna razón nos tragamos.
Pienso mucho en ello, porque yo personalmente lo hago en demasiadas ocasiones y me hace sentir mal por esa manía constante de intentar mejorar las cosas que no me gustan de mí, al menos de las que soy consciente, para intentar ser mejor cada día.
Pero esto es algo que siempre me ha sorprendido, que me ha llamado la atención, creo que si cada uno de nosotros lo hiciéramos nuestras vidas serían más plenas, seríamos mucho mejores de lo que somos, y sobre todo haríamos mucho más grandes a quienes lo son y aún no lo saben.
Ahora más que nunca y por siempre no quiero tener que arrepentirme por las cosas que nunca llegué a realizar, en el peor de los casos será un inmenso placer arrepentirme de las que he tenido valor para hacer, aunque no hayan salido bien.
Por las cosas que siempre te diré y los besos que siempre te daré.»
Relacionado