Cuarto daños

«- Cuatro años y no han cesado de aumentar los daños. Aún hoy continúo soportando las heridas provocadas por tu ausencia, heridas que no han dejado de incrementarse en todo este tiempo. Ese es el legado que me has dejado. Ese antes y después en el que se convirtió mi vida desde que te marchaste. Aquella vida que poseía entre las manos, que me hacía muy feliz y siento que indirectamente me arrebataste.

Aunque no tenga sentido, a veces pienso en como hubieran sido las cosas si aquello no hubiera ocurrido, en lo diferente que habría sido todo si aún estuvieras aquí.

Puede que no sea justo, y es probable que ni siquiera tengas nada que ver en la serie de sucesos ocurridos a raíz de tu partida. Puede que nadie sea culpable, ni siquiera yo, pero no puedo evitar maldecir ese punto y aparte, no puedo evitar señalarte como cómplice, aunque me sienta fatal por hacerlo.

Resulta duro confesar las verdades que queman por dentro, pero no te echo en falta y apenas pienso en ti, no te tengo presente ni dejaste una huella dentro. Ojalá nadie diga eso de mí cuando ya no esté.

Lo siento, pero llegaste tarde, demasiado tarde para todo.

Cometiste el grave error de creerte eterno, nunca entendiste que nuestro tiempo es limitado, que la vida no espera por nadie… que el mañana es una mentira. Que todo aquello que no decimos no muere, nos mata, y lo que debemos hacer y posponemos se evapora y no vuelve.

Lo que echo de menos es la persona que era antes de que te fueras, echo de menos lo que logré construir y poco a poco se fue derrumbando dejándome atrapado bajo los escombros, desahuciado. Y me parece injusto haber tenido que recorrer este largo camino y todo lo que he perdido en su transcurso para volver a ser aquella persona de la que me sentía orgulloso. No creo que haya merecido tanto castigo. Pero la vida no es justa, nunca lo fue. No tiene por costumbre brindar segundas oportunidades a quien las merece ni te permite coger un segundo tren cuando has perdido el primero.

Supongo que a veces es todo o nada, en ocasiones es ahora o nunca.

Desconozco si puedes verme allá donde estés, y si es así no sé lo que pensarás sobre todo esto, sobre mí y todo lo que ha ocurrido. Pero quizá tú sí comprendas que lo he hecho lo mejor que he podido, que tan solo intentaba sobrevivir a una situación que me desbordó por todas partes, una serie de circunstancias para las que nadie se encuentra preparado.

Me habría gustado hacerlo mejor, mucho mejor, y así debía haber sido. Pero no supe… no pude, fui incapaz. La burbuja que había fabricado a mi alrededor era tan férrea que por más que trataba de romperla me era imposible, no tenía las fuerzas suficientes. Me convertí en una especie de superviviente, perdido en medio del bosque en mitad de la noche, a ciegas, tratando únicamente de seguir vivo, de continuar respirando mientras esperaba desesperadamente a que saliera de nuevo el sol.

Siempre estarás en deuda conmigo por todo lo que no hiciste por mí en vida y por todo el daño que me provocaste cuando ya no estabas.

Sea como sea, La Vida es urgente, es una y es ahora. Es una de las muchas cosas que tú no me enseñaste, una de la multitud de cosas importantes que tuve que aprender por mí mismo.

Descansa, ya no queda nada. Te quiero.»

Deja aquí tu comentario!.