Billete al infinito

      

«- Es el momento de expresar las disculpas que son necesarias, las que no avergüenzan ni cuestan ningún esfuerzo… las que no duelen. Las que se dirigen hacia dentro para poder más tarde salir hacia afuera.

Pido perdón por vivir, pido disculpas por haber vivido durante demasiado tiempo disfrazado de la vulgaridad que tanto odio, del tipo de las que me encuentro a cada paso del camino.

Perdí la fuerza, perdí la seguridad, lo perdí todo y tuve que empezar de nuevo intentando cerrar capítulos de un libro interminable al mismo tiempo que los días me alentaban a continuar, abriendo otros para los que no estaba preparado aún, para los que no era el momento.

Me dejé llevar, me dejé arrastrar, no era consciente del peligro y no supe parar cuando debí haberlo hecho.

Ese libro al fin se ha terminado, y lo he quemado con la emoción de quien vive por primera vez, sintiendo profundamente la vida, saboreando cada cucharada de pura emoción y apreciando la textura que es toda sentimiento.

La persona que era ya no está, se ha marchado, ha partido desde la estación del olvido, yo mismo le he acompañado para asegurarme de que jamás vuelva.

Un billete de ida al infinito, por favor…»

Deja aquí tu comentario!.