Balance

«- Vértigo… al sentir como ha cambiado mi vida en estos últimos años, lo que he dejado atrás por decisión propia y lo que se ha ido por decisión ajena.

Y siento que es el momento de hacer un nuevo balance de victorias y derrotas, de disculpas y agradecimientos.

Necesito en este punto realizar una parada en mi camino, sentarme y observar el horizonte para limpiar el alma, sanear la mente a base de verdades y sentimientos que me han conducido inexorablemente a este lugar.

Creo que esta es la época de mi vida en la que menos dudas tengo sobre toda ella, opino que todo ha ido desarrollándose de una forma muy natural y paulatina, como deben ser siempre las cosas importantes que nos ocurren, se han marchado personas las cuales ya no podían aportar nada más porque no daban más de sí, y han llegado personas nuevas que me han regalado y me regalan cada día el descubrimiento de nuevos puntos de vista, de nuevas formas de enriquecimiento personal que agradezco una y otra vez, y que provocan que me sienta indescriptiblemente afortunado de tenerlas cerca, juntándose con las que siempre han estado ahí, con esas que a veces no valoro en su justa medida, pero que por encima de todo, soy consciente de que el hecho de que no se hayan evaporado dice mucho en su defensa… en realidad lo dice todo.

Y no puedo obviar el hecho de sentirme más fuerte que nunca, de probar y probar mis límites mentales y sentir que no existen, que soy más niño, más sincero, más generoso, más selectivo, más consciente, más consecuente… más todos los adjetivos de los que obligatoriamente debe estar provisto un ser humano para que le definan como persona y no sienta ningún tipo de vergüenza al escucharlo.

Yo no siento ninguna, creo que es una buena señal.

Me he reinventado a mí mismo una y otra vez y es algo de lo que siempre estaré muy orgulloso, partiendo de mi interior y terminando en él mismo, he conseguido realizarme tantas veces en mi vida, que he logrado aparcar en mis recuerdos la clase de persona que un día fui y que me avergüenza recordar porque no era yo…, eran los demás.

Era lo que deseaban que fuera porque sus mentes eran incapaces de ver más allá, no podían ni pueden comprender alguien que sea diferente a todos ellos, que tenga su propia forma de ver las cosas, que no acepte nada con lo que no esté de acuerdo, que se plantee dudas absolutamente sobre todo, incluso de lo más simple que todos dan por hecho.

Seguro que piensan que a ellos les va mucho mejor, solo el tiempo les mostrará lo contrario.

El mundo se muere y ellos se morirán con él, pensando que poseían la razón sobre el cómo se debería vivir una vida y en que hacían lo correcto.

Dicen que las personas más felices son los ignorantes. Pues en ese caso yo no quiero ser feliz, quiero abrir mis ojos cada instante de mi vida a todo lo que está vivo, a todo lo que está muerto, pero sobre todo, a todo lo que se encuentra muerto en vida, y aprender de ello, analizar el porqué, su sentido, si es que tiene alguno.

Quiero ser la persona menos ignorante de la tierra, aunque sea la más infeliz.

Gracias a todos los que habéis estado conmigo en esta etapa, en este capitulo de mi vida de cuatro años y medio, para los que seáis tiempo.

A los que no me dejasteis de lado cuando me empezabais a conocer, los que me habéis sabido comprender siempre y aceptar a pesar de las distancias mentales evidentes, los diferentes puntos de vista de cotas abismales, gracias por los innumerables besos y los abrazos… gracias por las lágrimas que no se esconden, que nunca se deben esconder.

Yo seguiré aquí por siempre, en este rincón del mundo que me he fabricado para poder sentirme bien, en mi burbuja, realizando los cambios necesarios para continuar con una mejora personal que un día cualquiera me propuse y no tiene vuelta atrás, y al mismo tiempo, poner mi granito de arena para conseguir que este mundo que compartimos sea un poco más habitable para todos nosotros, sin excepción, aunque la inmensa mayoría no se lo merezca.

Hasta siempre.»

2 comentarios en «Balance»

Deja aquí tu comentario!.