
«- Hablemos por fin con el corazón, de lo definitivo.
Sentémonos cara a cara y mirémonos a los ojos sin distracciones.
Profundicemos sobre nuestro aire y sobre nuestros tiempos.
Olvidemos todo lo que hemos hecho, todo aquello que fuimos, todo eso que ya no somos.
Aceptemos que, para bien o para mal, ya no somos las mismas personas que éramos, nadie lo es.
Perdonémonos todos nuestros errores sin ni siquiera decir ni una sola palabra. Evaporemos nuestras faltas de cariño, las ausencias de los besos, la vergüenza de no hacer siempre lo que pensamos.
Vamos a dar puerta a nuestras mentes enloquecidas y a darle aire a nuestras almas que son las únicas que nos pueden hacer volar.
Y volemos, volemos a través de nuestros sueños y sigamos volando cuando despertemos.
Fluyamos y que nuestra vida sea como un río que no cesa su camino, recojamos y desechemos, pero nunca nos estanquemos, para llegar finalmente al mar para unirnos con el resto.
Pidamos perdón al núcleo de todo, a quien haya creado este lugar para soñar, por escupirle cada día sin piedad. Pidámoslo por creernos eternos, y por vivir en un pasado que nos amarra, o en ese futuro que agudiza todos nuestros miedos irracionales, todas nuestras mentiras.
Aceptémonos, ACEPTÉMONOS sincera y profundamente, vivamos en paz en nuestro interior y nada de lo que ocurra en el exterior nos la podrá arrebatar.
Enorgullezcámonos de todo lo bueno que tenemos y luchemos por ser mejores siempre, cada día.
Regresemos a nuestros centros, volvamos a ser inmensos, luchemos por todo lo que deseamos, soñemos y abracemos, besemos y bebamos.
Apreciemos de una vez a quienes han decidido libremente compartir su vida a nuestro lado y rechacemos a quien nunca tiene tiempo para nosotros, pero sin rencores ni enfados, desde la normalidad más absoluta .
Vivamos pues, VIVAMOS, y alcancemos el único objetivo para el cual todos hemos nacido, ser felices. Porque lo demás tan solo es un juego, no lo olvidemos en ningún momento, no hay que tomarse nada en serio, dentro de cien años ninguno estaremos aquí, por tanto no hay motivos para preocuparse.»
