Ligero de equipaje

Libertad

«- Necesito seguir utilizando este lugar, aprovecharme de su generosidad, entrar sin pedir permiso.

Formularle preguntas sin sentido y de las que sé que no existen respuestas.

Expulsar mis tormentas de delirios que cada día me acechan en los instantes más oscuros.

Entonces me escondo en mi agujero, reflexiono, medito, y suelto lo que necesito para intentar continuar sin llamar la atención, sin ponerlo todo patas arriba.

Ojalá lloviese para siempre, al igual que en las tardes en las que no dejaba de observarte desde la ventana para saber de ti, con la esperanza de que te asomaras, siempre fui un romántico, y recuerdo mucho ese niño que era, quería crecer por fuera pero no por dentro, creo que lo logré en gran parte.

De ti aprendí que no importa lo que piense nadie sobre uno.

De todas las personas que han pasado por mi vida logré aprender algo, para bien o para mal.

Eran años de tortura interior y de esperanza exterior. Esperanza de crecer, de ser independiente y poder volar.

La ingenuidad de no saber aún lo extenso del camino y las trampas que la gente coloca sobre él con la intención de modificarte.

Ojalá fuese siempre hoy en mi mente y consiguiera en todo momento llevar a la acción esa teoría que conozco tanto como si yo mismo la hubiera creado.

Ojalá pudiese deshacerme de estas esposas que me retienen a esa parte de mi vida que coarta mi libertad como ser humano y que no me permite ser lo que soy. Que me conceden pequeños instantes de soledad absolutamente insuficientes para sentirse realizado.

No entiendo porqué no puedo conformarme nunca con lo que tengo, no sé porqué siempre necesito más, no es sencillo, pero es algo que no puedo cambiar, y que va aumentado con el paso de los tiempos.

Desconozco si a los demás les ocurre también aunque no lo digan, o si ya se han rendido y han decidido seguir el rumbo marcado.

Soy como aquel niño que se enfada cuando tiene que hacer algo por obligación y al que no permiten hacer lo que desea. Él no entiende de límites, no entiende de normas ni de obligaciones, yo tampoco lo comprendo.

Mi meta sigue siendo la misma, continuar con el objetivo que hace mucho tiempo me marqué.

Seguir vaciando poco a poco mi mochila de cosas que no necesito, y de personas que han olvidado el sentido de la vida y se sienten vacías.

Viajar al núcleo de todo, al principio de las preguntas y de las dudas que nos hacen grandes y alimentan el espíritu, y perseguir mis sueños, sin prisa, sin presión, sin importar la edad que diga tu tiempo, y sin contar con opiniones ajenas.

Al fin y al cabo, tu vida es únicamente tuya, y solo tienes una, no puedes permitir que nadie decida por ti.

Nada está escrito para siempre.»

Deja aquí tu comentario!.