La persona perfecta

Imagen

«- Nunca supe cómo hacer frente a la vida y sigo sin saber hacerlo.

Cuando sientes por dentro que eres más espíritu que materia es imposible adaptarse a un ritmo de vida que arranca de cuajo lo más valioso de los seres humanos y nos deja desnudos frente a las adversidades.

Y yo soy muy débil ante este tipo de situaciones.

Con trabajos que nos absorben y por los que hay que dar las gracias. Que no nos permiten ser, solo hacer y no parar, y lo han convertido en algo normal.

Es algo que repudio desde lo más profundo de mi ser. Y mañana debes hacer lo mismo, y pasado también, y no se te ocurra salirte del margen creado.

A tiempos cierro los ojos y mi alma me dice que me vaya lejos, que huya y no mire atrás.

Vivir de la tierra, del mar, del aire y del fuego, ese fuego que existe en nuestro interior que no cesa de gritar libertad, como un preso entre barrotes, que merece ser escuchado, porque es nuestra verdad invisible. 

Lo días pasan irremediablemente, se nos escapan de las manos, y cada uno de ellos que se evapora en un lastre más en nuestro equipaje de cobardía convertida en monedas de intercambio de comida, techo y basura.

Hemos vendido nuestra alma y todavía esperamos estar en paz con nosotros mismos, y yo eso es algo con lo que no puedo, es algo que no acepto, que me quema tanto que me deja helado.

Sin sentir, sin crear, apenas sin amar. Busco huecos en mi vida para volver a sentirme realizado y solo encuentro migajas, y siguen pasando…

¿Qué esperas de mí?, si buscas la persona perfecta y que lleve una vida correcta para sentirse aceptado no cuentes conmigo, porque el día que menos te lo esperes mi alma se separará y surcaré los mares, sentiré el aire y ya jamás volveré a ser mentira, no seré ese engaño que se pueda amoldar al gusto de cada uno.

Regresaré al principio de todo, con la experiencia de una envidiable cantidad de errores cometidos y seré siempre niño, y solo querré jugar, reír y amar.

Crear una vida desde cero y no ser esclavo de nada ni nadie.

Y de esta manera poder hacerte feliz siempre, y enseñarte a no crecer, a sentir tu alma cada momento, el aire en tus mejillas, el tacto de las hojas, el sonido de las olas, el gusto de unos labios, y así nunca querrás ser otra cosa, siempre estarás orgulloso.

Nunca te sentirás engañado, al menos no por mí.»

Deja aquí tu comentario!.